Las pistas ocultas en el software de Apple sobre mandos propios son más que un rumor de gadget — muestran la intención de hacer del iPhone una plataforma de juego creíble. La entrada por hardware cambia qué juegos e interacciones son viables, y los estudios que lo prevén pronto ganan ventaja.

Incluso fuera de los juegos, una entrada más rica importa. Controles precisos, háptica y respuesta de baja latencia elevan el listón de cómo puede sentirse una app móvil. Construimos pensando en las capacidades de la plataforma, para que una app esté lista para aprovechar el nuevo hardware desde el día del lanzamiento.