La App Store muestra ahora dos anuncios por búsqueda, Mapas cuela fichas comerciales, Ajustes te empuja hacia AppleCare… Incluso en Apple, la publicidad va comiéndose la experiencia — y una vez que arranca la lógica financiera, cuesta dar marcha atrás. La frase que circula es sana: «el número correcto de anuncios en un producto Apple es cero.» Porque cada anuncio cuesta un poco de confianza y un poco de cuidado.
En Devside creamos apps que se ganan su sitio de otra forma: por utilidad y calidad, no alquilando la pantalla al mejor postor. Un anuncio bien colocado renta a corto plazo, pero degrada la experiencia, ralentiza y enturbia el mensaje de que «esta app está hecha para ti». Cuando hace falta un modelo de negocio, casi siempre hay algo más elegante que un banner — una suscripción clara, una versión pro, un servicio de verdad. La sobriedad no es un lujo: es respeto por el usuario.

